9 octubre, 2017

Se va, se va… se fue Margarita: la derecha se fragmenta.

La egolatría de Ricardo Anaya, el joven queretano, hábil en el juego de la política y astuto para consolidarse y remontar a “viejos lobos marinos”, ha quedado en entredicho, aunque en pocos años logró superar a su padrino político, Gustavo Madero, para hacerse así de la dirigencia del partido.

Después en 2015, compitió contra un viejo y astuto Javier Corral Jurado, pese a que en el debate, Corral logró detener las embestidas del joven Anaya, que con una excelente oratoria y carismático frente a las cámaras, el experimentado político norteño logró apenas alcanzar un 20% de los votos, arrollandoló el queretano con casi un 80%.

En esta lucha política y con miras a las elecciones presidenciales de 2018, Anaya buscó nuevamente enfrentarse a otra fuerte rival: Margarita Zavala, mujer de larga trayectoria panista, esposa del segundo presidente emanado del PAN y con un grupo poderoso dentro de las filas del mismo.

La astucia de Anaya, había visualizado con inteligencia como deshacerse de aquella rival, mientras tejía redes con el PRD y MC, para enfrentar en 2018 a su rival externo, Andrés Manuel López Obrador, dentro de su partido la lucha comenzaba. Zavala anunciaba -tal vez con la intención, de que la elección interna de su partido la eligiera candidata- su salida del PAN.

Pero el joven queretano ignoró y creyó que las amenazas de la exprimera dama, se quedarían en meras palabras, mientras que la alianza con la “izquierda” se consolidaba y Anaya acariciaba más de cerca sus sueños de destronar a López Obrador del primer lugar en las encuestas.

Zavala se sublevó, pues el tiempo de ésta se agotaba, para buscar por la vía “independiente”, lograr salirse del partido y así poder aparecer en la boleta electoral. En el momento que menos lo esperó, el golpe más fuerte a su candidatura de Anaya apareció, y Margarita anunció su salida del partido.

Pues no hay que tomar de menos este golpe, pues la familia Calderón, dentro de las filas de Acción Nacional, es muy poderosa e importante. Cabe recordar que, a finales de 2005, mientras Fox impulsaba a Santiago Creel como su sucesor, Felipe Calderón, un hombre poco conocido fuera del partido, logró imponerse a la voluntad foxista. Además de que derrotó al puntero de las encuestas: AMLO

Sin embargo, en aquella ocasión, la derecha panista se aglutinó en apoyar la candidatura de Calderón, al mismo tiempo que el priismo se sumó a la campaña del panista, movilizando millones de votos la maestra Elba Esther Gordillo.

Pero ahora la situación parece ser muy distinta, mientras que el PAN se ha dividido entre los fieles a Calderón-Zavala y la estructura panista se va con el joven Anaya; el PRI sigue en una grave crisis y sin candidato visible; López Obrador se ha consolidado en la izquierda, aglutinando a más personas en su campaña.

Ahora los empresarios, antiguos enemigos de AMLO, lo mismo que la vieja guardia perredista, sumado a ellos, la ya visible declinación de Gerardo Fernández Noroña a la campaña del tabasqueño, y un nutrido grupo de personas, que ven en Andrés Manuel, el político “antisistema” más viable para llegar a la presidencia.

Bastarán unos meses para ver cómo se acomodan las preferencias electorales, pero hasta el momento, la situación para el PAN no parece ser la mejor, pues el golpe propinado por Zavala, parece haber dejado sin saber que hacer al joven Anaya.

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